La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) se caracteriza por una inflamación intestinal crónica y recurrente con un daño extensivo de la mucosa del colon. Las manifestaciones clínicas de la EII incluyen calambres abdominales, dolor, diarrea sanguinolenta, pérdida de peso, fiebre y fatiga. La patogénesis subyacente de la EII aún no ha sido identificada. Los tratamientos disponibles se basan principalmente en medicamentos antiinflamatorios e inmunosupresores, que se asocian con importantes efectos secundarios. Por lo tanto, es totalmente necesario y urgente buscar nuevos tratamientos más seguros, incluidos los de origen natural.

El ajo y cebolla (Allium sativum y Allium cepa) y sus compuestos se han utilizado durante siglos por sus beneficios para la salud contra afecciones como la inflamación de las articulaciones, el estreñimiento, las enfermedades infecciosas y las infestaciones parasitarias. Varios ensayos experimentales y de intervención en seres humanos han demostrado que el ajo y el aceite de ajo poseen potentes propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, inmunomoduladoras, hepatoprotectoras y antimicrobianas. Diferentes compuestos incluidos en el ajo y la cebolla son los responsables de estas actividades, siendo el propil propano tiosulfonato (PTSO) uno de ellos. De hecho, el PTSO ya ha demostrado efectos antimicrobianos e inmunomoduladores en diferentes modelos animales, sin mostrar toxicidad.

El objetivo de este estudio fue caracterizar las propiedades inmunomoduladoras del PTSO in vitro y evaluar su actividad antiinflamatoria intestinal en dos modelos experimentales de colitis
en ratón, usando los compuestos sulfato de sodio dextrano (DSS) y el ácido sulfónico 2,4- dinitrobenceno (DNBS). Ambos modelos de colitis en ratones están bien establecidos y son ampliamente utilizados ya que se asemejan a la EII humana. El modelo DNBS se caracteriza por el daño transmural del colon para estudiar la enfermedad de Crohn, mientras que el modelo
DSS desarrolla mayormente daño mucoso, similar a la colitis ulcerosa. Ambos modelos comparten algunas características bioquímicas de la EII humana, como varios mediadores inflamatorios, incluyendo eicosanoides, especies reactivas de oxígeno & nitrógeno y citoquinas.

Una vez analizados los resultados, los investigadores del Departamento de Farmacología de la Universidad de Granada (España) encontraron que los compuestos organosulfurados de algunas aliáceas son capaces de modular la respuesta inmunológica en modelos de enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa, restaurando el epitelio intestinal y mejorando los parámetros de inflamación mediante la reducción de citocinas proinflamatorias y la homeostasis de la microbiota intestinal.

En consecuencia, los efectos beneficiosos del PTSO en ambos modelos de colitis experimental sugieren que este compuesto podría ser un buen candidato para ser desarrollado como un alimento funcional o un nutracéutico para la terapia de EII en humanos, más aún si se considera su baja toxicidad. Además, el presente estudio da algunas pistas sobre los mecanismos implicados en el efecto antiinflamatorio intestinal del PTSO, que puede ser atribuido a sus efectos como inmunomodulador y antimicrobiano, estando asociados con la mejora de la disbiosis asociada a la inflamación intestinal.

The immunomodulatory properties of propyl-propane thiosulfonate contribute to its intestinal anti-inflammatory effect in experimental colitis. Teresa Vezza, Francesca Algieri, José Garrido-Mesa, María Pilar Utrilla, María Elena Rodríguez-Cabezas, Alberto Baños, Enrique Guillamón, Federico García, Alba Rodríguez-Nogales, Julio Gálvez. Mol Nutr Food Res. 2019;63(5):e1800653. Doi: 10.1002/mnfr.201800653.


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